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(Bucarest, Rumania, Agencia EPS) El atleta rumano Mihai Petru Băsescu, de 25 años, logró batir el récord Guiness de Salto con sommier (mattress-jumping), récord que se encontraba en 183 metros y estaba en poder del australiano John August Dandee, después de lanzarse aferrado a su colchón desde el punto más alto del Sydney Opera House, el 14 de octubre de 2017. Băsescu superó ampliamente esa marca, tras caer desde la terraza del Palacio de la Cultura y la Ciencia, en Varsovia (Polonia), logrando así un salto de 231 metros. El único inconveniente que hace de este evento una noticia, es que Băsescu murió inmediatamente después de tocar la acera del edificio, víctima de un colchón de mala calidad que fue incapaz de soportar su peso a la velocidad producida por la caída libre. Este hecho generó el debate, dentro y fuera del ámbito de la organización Guiness, sobre si corresponde o no entregar el premio a los familiares directos de Băsescu y homologar el nuevo récord.

Los integrantes de la comisión encargada de validar los récords no son partidarios de aceptar el salto de Băsescu. Si bien ningún artículo del reglamento Guiness exige que el concursante sobreviva a la prueba entienden que, por una cuestión humanitaria, no se puede promover la sobreexigencia a un nivel que ponga en juego la vida: "estaremos de acuerdo en que la gente es esencialmente estúpida", comentó a nuestra agencia un directivo de la organización que solicitó no ser identificado, "y sabemos que los Guiness reúnen a la 'crema y nata' de esa estupidez. Si al día hoy, por ejemplo, alguien es capaz de matarse metafóricamente para ser la persona que mayor cantidad de anzuelos se mete en la boca, ¿cuál será el límite de este trastornado si la metáfora le cede el lugar a la literalidad? ¿Eh?"

Victoria Băsescu, esposa de Mihai, piensa que su marido es un héroe "que dio la vida por el Guiness, pasando por encima de sus cuatro hijos y de mi amor. El premio económico es lo mínimo que espero recibir... Ah, y el reconocimiento del récord, por supuesto".

La prensa, en general, también apoya la idea de otorgar el reconocimiento post-mortem a Băsescu. El diario La Vanguardia de Varsovia escribió en su página editorial: "Es importante que se acepte como válido lo que este buen hombre hizo. ¿Saben la cantidad de personas que buscaron en Google 'Palacio de la Cultura Varsovia' (ver imagen en la parte superior, gentileza del Ministerio de Turismo polaco), a partir de su muerte? ¿Se imaginan cuántas personas nos visitarán si queda registrado que Mihai Petru Băsescu saltó desde un edificio de nuestra ciudad? Es fundamental para todos los varsovianos que este récord no quede en el olvido. Estamos hablando de no menos de un millón de nuevos turistas...".

Por su parte, la revista española Filosofarte, comparte el apoyo a Băsescu de los distintos medios, pero por una razón diferente: "Si analizamos el suceso de forma estrictamente científica, Mihai Băsescu muere después de lograr el récord. Dos segundos, un segundo, medio segundo más tarde, no importa. El hecho irrefutable es que la muerte es posterior al evento, el récord es válido y debe homologarse...", sentencia la editorial de este mes.

Más allá de alguna declaración aislada y extraoficial, el hermetismo de la Comisión Guiness es absoluta. En lo que resulta una clara estrategia de marketing, no nos quedará más que esperar la edición del próximo año de la popular guía de récords para saber si, finalmente, Mihai Petru Băsescu será considerado el más temerario de los saltadores con sommier del mundo.

Seguiremos informando.


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