masliah(Por Iñaki Arruaneta) En un esfuerzo editorial plagado de antecedentes, el portal Librumface inicia una nueva sección de entrevistas a diferentes figuras del quehacer político, social y cultural, del Uruguay y del mundo. Me permito hablar en primera persona y decirles que es un honor para mí llevar adelante este ciclo. Y el honor es doble, ya que el mismo comienza con una persona de la relevancia del conocidísimo Leo Maslíah. Un músico de excepción, respetado y admirado dentro y fuera de fronteras (lo que equivale a decir, en todos lados). Con ustedes, el Señor Leo Maslíah...

Librumface - Quizás muchos ya lo sepan pero, como decimos siempre, nuestros lectores se renuevan. Es por eso que consideramos pertinente realizarle esta pregunta: ¿Por qué Leo Maslíah?

Maslíah - Bueno, como todo lo que no esté expresado en alguno de los lenguajes formales, y como lo expresado en algunos de ellos, tu pregunta puede ser interpretada de maneras diferentes... Si me estás preguntando por qué Librumface me eligió para su ciclo de entrevistas, respondería que no sé... Podría a mi vez preguntárselo a Librumface, pero se correría el riesgo de recibir acusaciones del tenor de aquella tan famosa de Tarufeti (o Dr Tangalanga) cuando decía “¡se pasan la pelota unos a otros!”. Ahora, si la pregunta (tan típica de estos tiempos donde los periodistas y presentadores de programas de radio y televisión creen que pueden decir frases que no sean oraciones y pretender que se entiendan como tales, como cuando dicen por ejemplo “primero que nada, agradecer su presencia” –donde la única forma de entender una oración es pensar que están hablando como los indios de las películas norteamericanas dobladas al español, o como cuando dicen “la pausa”, o cosas así) es por qué me llamo así, o por qué, dado ese nombre, va el mismo acompañado de ese apellido, o por qué, dado ese apellido, va ese otro acompañado de aquel nombre, bueno... la respuesta es innecesaria. Y si el sentido de la pregunta es otro, entonces sí, la respuesta es necesaria, pero insuficiente.

El absurdo y la sátira que usted plasma en sus obras, ¿puede ser considerado humor inteligente y por eso muchos no lo entendemos?

No, no, no es por eso.

Sinceramente no le entendí, pero no se preocupe... Un colega suyo, cuyo nombre no recuerdo, dijo “una canción es un éxito cuando la cantan en las canchas”... ¿Falta mucho para encontrarnos con un tema de ese nivel de Leo Maslíah? Porque sería lindo que alguna de sus canciones se pudiera tararear...

Eso de “las canchas” me suena a lenguaje argentino. Yo acá siempre oí decir “el estadio” o “el estadio de tal” o “el estadio de cual”, si no se trataba del estadio Centenario.

Es posible que el autor de la frase fuera argentino. Se la cambio: "una canción es un éxito cuando la cantan en las tribunas” y le repito la pregunta anterior...

Bueno, si repetís la pregunta anterior, yo repito la respuesta. Pero lo de las tribunas está bien, aunque los cantos en las canchas propiamente dichas no estarían mal tampoco; por lo general lo único que cantan los jugadores en las canchas (las canchas propiamente dichas) son himnos nacionales... Sería bueno diversificar el repertorio, y hasta se podría inaugurar una variedad de fútbol donde todo jugador que estuviera en posesión de la pelota tuviera que cantar. Y donde, por ejemplo, hubiera faltas que los árbitros pudieran aplicar en caso de desafinación o error en la métrica de la melodía. Pero no aspiraría a que hubiera canciones mías en ese repertorio. Sería mucho mejor que los jugadores cantaran cosas como “la donna e mobile” o “Figaro qua, Figaro la, Figaro qua, Figaro la, Figaro su, Figaro giu, Figaro su, Figaro giu”.

¿No manejó la posibilidad de volcar tanta creatividad en un libro?

Publiqué varios libros, pero surgieron por otros procedimientos.

Sería imperdonable de mi parte desaprovechar sus altísimos conocimientos musicales, literarios, filosóficos, y no realizar esta pregunta: ¿Nacional o Peñarol?

Depende para qué.

Para volcar todo el amor que debería ir hacia la familia y los amigos...

No sé si las hinchadas de la actualidad verdaderamente vuelcan amor, amor sincero, digamos, hacia los equipos que captan su parcialidad futbolística. Yo creo que hay pasiones, sí, pero tengo dudas de que se trate de pasiones amorosas. Yo no sé mucho de esta materia, pero, por ejemplo, cuando veo películas románticas, los protagonistas no adoptan actitudes que se parezcan mucho a las que veo entre los hinchas de Nacional o de Peñarol en los informativos. En mi caso, por ejemplo, si optara por dar la espalda a familiares y amigos, abrazaría otras cosas, como árboles, o postes de alumbrado, o buscaría novia.

De acuerdo. Pasando a otro tema, en algunas de sus obras, por ejemplo Zanguango, yo encuentro ciertos puntos de coincidencia con la dialéctica hegeliana. ¿Se trata de algo deliberado o inconsciente?

¿Vos decís por la parte que dice “soy una tesis, soy una antítesis, soy una síntesis...”, etc. O capaz que te referís a cuando dice “soy la negación de la idea universal”... Pero no, te juro que no fue a propósito, yo qué sé, salió así.

¿Es verdad que usted también quiso ser argentino y que, en su caso, sí lo dejaron?

Nunca me propuse sacar documento argentino, pero sí soy contribuyente impositivo allá, cosa que me permite no perderme varios trabajos. Acá traté de serlo en los primeros años de gobierno del frente, pero después de la reforma tributaria me cansé de ir a la DGI para pedir cambio de categoría y que los jefes de sección ni siquiera me quisieran recibir. Me cansé de estar pagando 6 veces más que en Argentina en aras de nada, y me borré.

Mi siguiente pregunta era referida al IRPF, pero creo que ya fue contestada, al menos indirectamente… Pasemos a otro tema más importante. En este presente apocalíptico, con espías arrepentidos, disturbios en todo el mundo y el incontrolable crecimiento de China, se hace necesario mirar más allá de la última frontera. Dentro de ese marco, siento que es imprescindible tomar partido,  por lo tanto le pido que no eluda la pregunta: ¿Jean-Luc Picard o el Sr. Spock?

Creo que está mal planteada la alternativa. No podés elegir entre Picard y Spock. Tendrías que decir “Picard o Kirk” o bien “Data o Spock”. Te faltan varias materias para acercarte a ser un trekkie mínimamente creíble.

Es que siempre me confundo: Star Trek, Star Wars, Star Bucks… Le pido disculpas y le replanteo la pregunta: A la hora de dejar el destino de la humanidad en las manos de alguien, ¿a quién elige: Data o Spock? Justifique su respuesta.

Quiero quebrar una lanza por Starbuck, que era un personaje de la serial “Galáctica”, al que la cadena internacional de bares no homenajea como debería (ruidito de lanza quebrada). Starbuck creo que era hijo del comandante Adama, papel que interpretaba el mismo que hacía de padre en Bonanza. ¡Ah, qué serial, Bonanza! Ben Cartwright y sus hijos Adam, Hoss y Joe. Y el sheriff Roy Coffee...Ya no da criollos la tele. Pero volviendo a Starbuck, lo interpretaba el mismo que hacía de “Face” en Los Magníficos. A propósito, muchos nos preguntamos por qué en el Uruguay varias seriales estadounidenses se llamaban de distinta manera que en otros países latinoamericanos. Por ejemplo, Star Trek en todos lados se llamaba “Viaje a las estrellas” pero acá se llamaba “Rumbo a las estrellas”. “Get Smart” en todos lados se llamaba “Superagente 86” pero acá se llamaba “Superagente F-86”. “The A team” en todos lados se llamaba “Brigada A” pero acá se llamaba “Los magníficos”. ¿Sería porque los canales traían esas seriales de contrabando y querían eludir el pago de derechos haciendo que en los lugares donde aparecía impresa la programación no figuraran los nombres “oficiales”, que podrían haber dado lugar a reclamos de las productoras?

Me cuesta creer que algo así ocurriera en Uruguay, pero es su punto de vista lo que importa... Para finalizar, y cumpliendo discretamente con mi compromiso de otorgarle un espacio para promocionar sus actividades, me encantaría saber cuáles son sus proyectos en la actualidad.

Mis proyectos por el momento no contemplan la realización de actividades, pero agradezco mucho el espacio que se me brinda para la promoción, que en el día de hoy hemos decidido denominar “ROLLO GRATIS”. Es una promoción única, espectacular y que debe ser aprovechada sin dilación, porque no se repetirá. No pedimos matrícula ni cuota de ingreso. No exigimos depósito, garantía ni carnet de salud. Es a sola firma y no tiene fecha de vencimiento. Es parte de una serie de ofertas absolutamente revolucionarias que no tiene antecedentes ni consecuentes. Tampoco tiene causas, y carece de consecuencias.

Muchas gracias por sus respuestas y su tiempo, Sr. Maslíah (para cuando terminamos esta frase, mientras hacíamos algunas anotaciones finales, ya se había retirado).

Iñaki Arruaneta


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