charonaIndignado por el episodio según el cual, el Pato Celeste recibió una medalla conmemorativa del vice campeonato mundial Sub 20, el famoso indio uruguayo Charoná (que supo ser mascota de la selección uruguaya a principios del siglo XXI) reclamó un reconocimiento similar al recibido por su colega y enemigo. “Yo estuve en las difíciles y no se acercó nadie. En las dulces aparece este y hasta el Papa lo bendice. No es justo”, afirmó.

Entrevistado por nuestro portal, el popular indiecito no disimuló su enojo al ver la placa que recibió la actual mascota (según él, “de facto”) del seleccionado oriental: “No seas malo. Yo fui mascota de la selección de Carrasco... De Carrasco, ¿entendés? Estuve ahí cuando nos comimos tres contra Venezuela en el estadio. ¿Y dónde estaba el 'vendecamisetas'? Seguro que festejando en su casa, loco de la vida”. Cuando intentamos señalar que el Pato Celeste ya estaba como mascota, antes que él, no nos dejó terminar la frase: “Pará, pará... ¿Quién eligió a ese de mascota? Nadie, se metió de pesado. Yo fui por derecha, con todas las de la ley. Me presenté en el complejo Uruguay Celeste y hasta Eugenio Figueredo me dedicó un discurso (hace una pausa larga)... Eso último no lo pongas porque creo que me juega en contra. Como sea, yo fui (y puedo decir soy) la única mascota oficial de Uruguay. El otro es un colado a la fiesta, con buenos contactos...”, concluyó.

¿Qué es lo que espera Charoná y de quién? “Ah, eso es fácil”, respondió, “espero de este gobierno, y especialmente de Mujica, un reconocimiento similar al obtenido por el coso celeste que no se parece a nada, por tres razones: una, porque quiero que me demuestren que acá no es cuestión de amiguismos. Dos, porque le guste o no al avechucho, yo sigo siendo la mascota oficial aunque me haya sacado a empujones. Y tres, porque espero el reconocimiento de un líder que se indigna porque a un indio le cerraron el espacio aéreo de Europa, pero parece que se olvida de los nuestros.”

Finalmente, al ser consultado sobre la posibilidad de volver a ejercer como mascota, respondió: “Legalmente sigo siéndolo, pero no sé si quiero volver. Es muy estresante esa actividad, y además tengo miedo de que haya agarrado fama de mufa, por la época que me tocó vivir (piensa) No, creo que con el reconocimiento me alcanza. Y que después siga el Pato Donald del subdesarrollo vendiendo camisetas tranquilo (se ríe)”.

Quisimos conocer el punto de vista del Pato Celeste, pero con gestos se excusó de dar una entrevista y sólo declaró: "cuac, cuac, cuac, cuoc, cuac, cuorto...".

Seguiremos informando.


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