corredor garzonPasados varios días de su inauguración, la Intendencia de Montevideo (IM) se encuentra en pleno proceso de evaluar el funcionamiento del llamado Corredor Garzón (carriles exclusivo para líneas de transporte colectivo metropolitano, que unirán la zona centro con el noroeste de la ciudad), y a partir de los primeros resultados obtenidos (que, aparentemente, no fueron del todo alentadores) el Departamento de Acondicionamiento Urbano de la capital uruguaya, tiene sobre su mesa de trabajo varios proyectos para realizar ajustes al plan inicial, entre los cuáles se destaca la creación de varios cruces elevados (tanto para peatones, como para vehículos) en puntos estratégicos de los seis kilómetros que tiene de largo la obra.

Fuentes cercanas a la intendencia, hicieron saber a Librumface que la principal razón de que los primeros resultados obtenidos fueran negativos, es la saturación de semáforos (más de veinte) durante todo el recorrido, lo que lleva a que un bus demore entre 45 y 60 minutos más de lo previsto, si tienen la mala suerte de llegar a todos ellos con la luz roja. Es por esa razón que, el Departamento de Acondicionamiento Urbano, ya se encuentra trabajando en un proyecto de eliminación de por lo menos diez de esos semáforos, los que serían sustituidos por cruces elevados del estilo del viaducto del Paso Molino. Según esas mismas fuentes, en caso de prosperar esta idea, el llamado a licitación sería inmediato y la obra se culminaría en un plazo no superior a los cinco años a partir del comienzo de las mismas, hecho que ocurrirá después de logradas las expropiaciones de terrenos que fueran necesarias a tal efecto. 

En un documento reservado con los detalles del proyecto al que tuvimos acceso, también pudimos saber los cruces que se verían afectados en el futuro. Se trataría de las intersecciones de Avenida Garzón con Lezica, Hudson, Casavalle, Aparicio Saravia, Santos, José Batlle y Ordoñez, Ariel, Millán, María Orticochea y Pena, no descartándose otros, en el caso de que estos diez no fueran suficientes. El costo de la obra está estimada, inicialmente, en unos 35 millones de dólares que serían financiados por el BID. Los semáforos que se retiren del Corredor Garzón pasarán a integrar los corredores a construirse en el futuro (Agraciada y General Flores, por ejemplo), hecho que el documento destaca como "recuperación de la inversión".

Tanto la directora de Acondicionamiento Urbano de la IM, Eleonora Bianchi, como el director del Departamento de Movilidad, Gerardo Urse, negaron a Librumface la existencia de tal proyecto. Cuando les hicimos saber que contábamos con un documento que avalaba nuestra inquietud, Urse se limitó a contestar (mientras escondía un puente, construido con ladrillitos de Lego, debajo de su escritorio) "Bueno, hablar de algo que avala no es muy significativo en estas épocas, sino pregúntele al Banco República".

Seguiremos informando.


 

Compartir