christian font 01(Por Iñaki Arruaneta) Crítico de espectáculos, conductor de televisión, columnista de radio, actor, responsable del sitio web especializado en cine roumovie.com, es sólo parte de las múltiples actividades que hacen de Christian Font una reconocidísima figura del mundo del espectáculo uruguayo (ver imagen a la izquierda). Librumface fue a buscarlo para conocer un poco más de él, y compartir ese conocimiento con nuestros lectores. Con ustedes, Christian Font…

Librumface: Este nivel de pluriempleo que usted tiene, ¿es una opción de vida, un hobbie, la consecuencia de una inmadurez tardía, o algún tipo de competencia secreta con Jorge Carlos Piñeyrúa?

Christian Font: Es la más cruel necesidad, mire. Usted no tiene porque saberlo pero yo antes llevaba una vida sana, honesta y de plena consagración al Creador. Yo no quise salir a delinquir, se lo juro, pero no sé hacer malabares y debido a mi  notoria masa corporal me era muy difícil cantar en el transporte colectivo, especialmente por mi predilección por hacerlo en la línea 121 Aduana-Pocitos a las 6 y media de la tarde. Fue entonces que no me quedó más remedio y salí a hacer todo eso que usted nombra y que de solo leerlo me da vergüenza, vio.

Sabe… yo tengo un gurí de 11 meses al que la doctora ahora le mandó zapallito ¿usted sabe a cuánto está el zapallito? El invierno ha sido duro con la cosecha entonces me vienen caros y medio curtidos por la escarcha ¿y yo con qué cara lo miro al botija mientras el me mira con expresión de “me vas a dar zapallito ¿no papá?”(que no es muy distinta a la expresión de “poné a los Backyardigans”)? Entonces sí, soy todo eso y más pero además sé hacer escones, estacionar en dos maniobras y afeitarme sin mirarme en el espejo. También soy muy rápido para echar alcohol sobre los cortes en la cara mientras  grito como Rambo cuando descarga una semiautomática

¿Si quiero competir con Jorge Carlos? Quiero sí pero es imposible porque si bien salió en carnaval no tenemos casi ninguna otra actividad en común y a mi jamás me entrevistaría Traverso en “Hablemos”

Estuvo Jorge Rial en Hablemos... ¿Está hablando en serio?

¿Ve? Eso me llamó la atención, especialmente porque fue antes del compromiso de Jorge con La Niña Loly y ese aspecto fue soslayado en la charla entonces me pregunto: si rehuimos al amor...¿que nos queda? Ojalá que a los niños y niñas Loly del mundo no les falte ese amor.

Hablando de amor, y teniendo en cuenta sus conocimientos sobre el tema, esta pregunta le resultará fácil de responder: ¿la cinefilia es comparable a qué otra parafilia?

Iñaki... ¿Le puedo llamar Iñaki, verdad?

Puede llamarme como quiera, salvo Perro Verde porque ya está registrado.

Bien. Iñaki, creo que usted confunde términos pero entiendo su punto. Sabrá usted, charla con sus abuelos mediante, que la parafilia alude a un comportamiento sexual  y que, por el contrario, una cinefilia acentuada hace que uno la ponga cada vez menos. Pero todo va de la mano (guiño, risa cómplice) porque uno de mis temas favoritos es el sexo en el cine. El sexo en el cine es incómodo porque las butacas ergonómicas no permiten una copulación adecuada y los posabrazos con posavaso incluido limitan mucho las posiciones. Ni te digo si otro espectador vuelca pop y refresco porque la roseta de maíz se adhiere mucho más rápido a las vertebras si está humedecida en gaseosa. A la vez dependés de que los acomodadores se ausenten, salvo que padezcas agrexofilia y te excite que te escuchen mientras tenés relaciones.

Agrexofilia, agrexofilia... Ah, aquí está. Mira tú... A este paso sólo falta la filiofilia (risas)... Pasemos a otra cosa: en conversaciones particulares, siempre sostuve que Matrix fue una única película con dos daños colaterales, ¿puedo incluirlo a usted en próximas charlas, como argumento a mi favor?

christian font 02Si, ya mismo: ¿sabía usted, Iñaki, que Matrix fue una única película con dos daños colaterales? Usted quizá piense que me refiero a las dos secuelas que tuvo la Matrix original pero no: me refiero a los daños ocasionados por hacerle creer al público que rejuntar unas cuantas citas filosóficas y guiños literarios para la comunidad sci-fi ilustrados con múltiples efectos visuales bastarían para hacer una buena película. O, para decirlo de otro modo, hay más cine en “Un lugar llamado Notting Hill”que en toda la escena de “El arquitecto” de Matrix Reloaded. También es más sencillo ponerla después de ver Notting Hill, disculpe que insista en el tema planteado en la pregunta anterior pero está en juego la preservación de la especie.

No pida disculpas, es su entrevista... De alguna manera, los intérpretes de las distintas ramas del arte (o sus obras) representan un paradigma o un modelo a seguir. Dentro de este marco, pienso que el cine no es la excepción y es por eso que, apelando a sus vastos conocimientos, quisiera saber: ¿Con cuál de Los Vengadores siente mayor afinidad?

Con Emma Peel, la espía que interpretaba Diana Rigg en la serie británica “Los Vengadores”, por ninguna razón en particular. Solo para demostrarle que su pregunta tiene al menos dos respuesta posibles. Si se refiere a Los Avengers (no sé como no ha salido un grupo de parodistas con este nombre) de Marvel, debo decir que tengo afinidad con Thor. Me importa un carajo que viaje en el tiempo pero, ojo, tiene un martillo que vuela. Es más, el tipo tira el martillo y el martillo vuelve. Vuela y vuelve. Como un búmeran, que es un invento australiano, mismo orígen que el de Chris Hemworth que interpreta a Thor. O sea, no ve la simetría el que no quiere. Pero además ¡el tipo tiene un martillo que vuela! Si tuviese también una hoz que vuela contratarían a Hans Zimmer para que reversione La Internacional y prohibirían “la versión con Thor” en Estados Unidos. Un martillo que vuela…qué loco.

En poco más de un año pasó de Canal 12 al 5, y de allí al 4. ¿Debemos esperar su pasaje por Canal 10 o ya podemos ir abriendo las apuestas sobre si lo quieren, o no, en la TV uruguaya?

De hecho tuve que elegir entre dos ofertas que terminaban de involucrar a la opción restante planteada en su pregunta. Así que debo pensar que me quieren. No sé si me quieren sinceramente o por puro interés. Sino me quieren, al menos gustan un poco de mi y nos usaremos mutuamente hasta que encontremos el amor verdadero. Ahora, para terminar de confirmar su sospecha, sepa que aún me queda Tv Libre, VTV, Canal 8 de Melo, Nuevo Siglo, Canal A+V, Librumface Channel, Tv Ciudad y las dos empresas a las que se les adjudique las señales digitales.

Volviendo al presente, y sin la más mínima intención de generar discordias en el equipo de Buen Día Uruguay, que se ve muy sólido y afiatado: ¿A quién prefiere, a Soledad Ortega o a Federico Paz?

Depende. Si es para un fútbol 5, cortar leña de monte o levantar una medianera…a Soledad, sin dudas.

Mire Doña Soledad (risas)... Vamos a por otra de sus facetas: una fuente, generalmente bien informada, nos pasó el dato de que primero le puso nombre a su espectáculo de monólogos (Font Black) y que luego salió a buscar al Negro Moraes porque le era funcional al nombre. ¿Es esto cierto?

Veo que su fuente está mejor informada que usted, lo cual suele ser norma en este oficio. El espectáculo iba a llamarse “Christian al carbón” pero desde Discovery Kids (señal que patrocinó el show) argumentaron que podría ser agresivo. Luego pensamos en “El espectáculo de monólogos de Christian Font y el Negro Moraes” pero no nos entraba en la marquesina, sumado a la dificultad de tener que comprar una marquesina especialmente para un boliche donde entraban 50 personas. Se trata claramente de publicidad engañosa ya que claramente el Negro Moraes no es negro y no hay Moraes que quiera aceptar un grado de parentela con él.

Fue así: me inspiré en la historia del dúo de payasos “Cebollita” y “Cañoncito”. “Cebollita” era un payaso consagrado en el medio y concluyó que su partenaire debía sí o sí llamarse “Cañoncito”. Para ello fue hasta la Facultad de Derecho, esperó a que saliera un recién graduado en Notariado, lo raptó y lo llevó a vivir con una secta de payasos en Araminda y -tras años de hipnosis y disciplinamiento- tuvo adiestrado a “Cañoncito”, quien nunca volvió a reconocer a su familia ni a recordar su nombre. Un ejemplo de tenacidad.

¿No consideró la posibilidad de incursionar en el carnaval uruguayo? Sinceramente creo que usted tendría mucho para aportarle a ese espacio de la cultura popular…

No. Es un ámbito que se llenó de universitarios e intelectuales progres, quitándole todo el encanto y la candidez que le brindaba ese universo alguna vez habitado por gente de baja estofa, timbas, armas no declaradas, fiolos y travestis. Prefiero criticarlo sin tenerlo cerca como hace la elite intelectual privilegiada que, gracias a dios, está arreglando el mundo a través de Facebook y de la Facultad de Humanidades.

¿Twitter no es un ámbito de la elite intelectual? Siempre creí que sí, con sus followers, sus hashtags, sus retweets...

No, Twitter es el ámbito de: uno, la gente que tiene extrema necesidad de contar qué está haciendo; dos, usuarios anónimos ingeniosos y mordaces desesperados por tuitear algo más chisporroteante que lo anterior; tres, el/la que fiscaliza lo que hace el resto; cuatro, Pedro, María, Juan y José (lo que en Twitter equivale a decir Aemilius, Paola Bianco, Frasca y Coco el del camión); cinco, quienes retuitean gente irretuiteable y seis, todos nosotros... porque, de última, es la única red social donde te divertís un poco, sacando, claro, los ítems uno, tres y cinco de esta misma respuesta.

Y yo que había pensado en hacerme un Twitter, ¡olvídalo, es muy complicado!... Se me acaba de ocurrir esta pregunta: si tuviera que pasar veinte años en una isla desierta, ¿qué tres objetos se llevaría consigo?

Un Ipad, dos barras de uranio (para cargar el Ipad) y un martillo que vuela.

¿Esos no serían cuatro objetos? Le pido por favor que no se abuse de mis dificultades para las matemáticas...

Está bien, entonces dos: un martillo que vuela...

Entonces ya no serían cuatro ni tres, sino un solo obje... Vale, ya está. Para finalizar, llegó a mi casilla de correo electrónico un mail dónde se lo puede ver a usted junto a otras personas, bajo el título Imprevisto Rock. ¿Qué, cómo, cuándo, dónde y especialmente por qué es Imprevisto Rock?

No estoy muy seguro de qué es pero me lo vendieron como un espectáculo de humor, improvisación y música que agotó las 13 funciones desde su estreno y, debido a ese rutilante suceso (siempre quise usar "rutilante" respondiendo un cuestionario) los responsables de Sala Undermovie le han asignado un nuevo día para funciones lo que redunda en su comparecencia en escena los viernes y sábados a las 23.30. Eso contestaría la primera interrogante. El resto, no sabría decirte. Si vas a boletería y decís la frase "Ana analiza los anales de anacondas anormales" mientras bailás con un aro en la cintura, tenés pop gratis.

Muchísimas gracias por su tiempo y sus respuestas, Christian Font… Ana analiza...

De nada, Iñaki.

Iñaki Arruaneta


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